sendero poético

domingo, noviembre 22, 2009

LLAMADA...


















Desde esa noche…te aguardo.
Espero tu aliento herido,
el placer guardado entre las sábanas
y repaso palmo a palmo
la canción de tu piel…

Y es que naciste para amarme
para penetrar en mi humedad salobre
en mi ser de sabiduría soñolienta
en mis horas de crepúsculo escondido…

Naciste para darme de beber
del manantial de tu boca triste,
de tus ojos de sueños dormidos,
de tus manos de sapiencia perenne…

Y cuento las horas nocturnas
con mi reloj de espera
A ver si te cuelas en la grieta de un sueño
o violas mi añoranza
y penetras mi descanso

Mis manos, en el inicio estelar
cruzan tu piel de viajero nocturno
y gime tu cabello entre mis dedos
y ríe tu tristeza adormecida

Vuela…. hasta dormir en mis brazos,
no hay distancia que se oponga
al llamado impaciente de mi cuerpo
…………..
M. Eugenia Miranda
Noviembre, 2009

sábado, septiembre 05, 2009

LLUEVE



Llueve…
otra vez cae la lluvia en mi poema
y los versos se estremecen de frío
en el contacto líquido y azul
de esta noche de Septiembre.

Y es el ruido de cientos de pisadas
que marchitan el suelo.
Convierten en lodazal
los pies descalzos del tiempo.
Van saltando charcos
Ríos
Mares
Océanos enteros.
Buscando orillas secas
para descansar sus sueños …
Pero es la festividad de las aguas
y el poema cae como un hilo
se descuelga complaciente
sobre mansas lagunas.
Se extiende ávido
en círculos concéntricos
y el corazón se moja
De ansiedades oscuras.

Llueve…esta noche de Septiembre


M. Eugenia Miranda L.

lunes, junio 01, 2009

REGRESO

Vuelvo a ti, mi silencio.
A tus horas calladas.
Al rumor que nadie escucha.
Al parpadeo mudo de los astros.

Intenté tomar otros senderos
y lastimaron mi piel las piedras del camino.
Destrozaron mis sueños palabras vacías
y mi sentir se vio invadido
de espejismos seductores.

Hoy vuelvo a ti.
A tus mares de vaivén inconfundible,
a tardes de crepúsculo ocre,
al concierto estelar
grabado en tus horas de movimiento leve.

Vuelvo a mis letras de navegar perpetuo,
a la búsqueda en arenas yermas
y guardo entre tus mares
las astillas que dejaron las batallas.

Sólo en ti existe el infinito.
Sólo tu mano antigua sabe guiar la mía
en el fluir de verdades eternas.
Mi territorio se encuentra dibujado
en cada esquina de tus vías celestes.

Por eso…
Abrígame
cubre de sonrisas mi acento melancólico
protégeme del dolor del vacío…


M. Eugenia Miranda L.




domingo, mayo 24, 2009


ENTONCES…ES EL TIEMPO

Entonces, es el tiempo el que no existe
ni los pasos del reloj
ni mi piel que se gasta y sucumbe
al caminar de las horas

Es el tiempo el que no vive
ni son recuerdos los que pienso.
Sólo es el ahora
que fue ayer hace un segundo
y tu respiro está aquí
como lo estuvo siempre

Nada de lo vivido es pretérito
nada es ausencia, todo existe, en el momento.
Ni la palabra de amor que regalaste
ni los sueños que has construído

Y es por eso que vives en mí
en el cálido fluir de los nocturnos
en la habitación encendida,
en la copa para dos,
en el fuego que crepita entre mis manos,
en la boca que sonríe al beso…
Y eres presente , por que el pasado no existe…

M. Eugenia Miranda









sábado, mayo 02, 2009

SIMPLEMENTE...AMOR


Sobre un nuevo atardecer, ha despertado mi piel
llamando tu nombre.
El viento evoca puentes de ritmo celeste,
y el olor de la tarde, llovido de hojas secas
me trae tu calidez incandescente.

Busco entonces, tu abrazo
el volcán incomparable de tu cuerpo
el cobijo de mi voz cada segundo.
Mi refugio innegable en días de tormenta.

Me introduzco en la oscuridad de tu horizonte
en el andar cansado de tus horas,
en el hacer de tus manos,
en cada recodo de tu alma agujereada por el tiempo.

Dejo al calendario multiplicar las estaciones.
Ya los segundos se convierten en galaxias.
Luces siderales, auras de cometa
navegando en nebulosas sin palabras.

Y así,
soy conductora de otros mundos,
peregrina de tus caminos ocultos,
mariposa entre escondrijos,
buscadora de todos tus sentires.


M. Eugenia Miranda








sábado, febrero 21, 2009

EN LA LUZ


Y entonces...volvió la luz
Entró a raudales derrumbando mis párpados,
mis lágrimas de agua sucia,
el eterno agonizar de las pupilas
en la ciénaga inmensa

Surgió como el rayo limpio en la tormenta
incendiando los suspiros maltrechos
de mi vivir malherido.
El llanto se agotó en la noche
y mis labios resecos
fueron paraderos de sonrisa.
Jugaron a ser mariposas ,
a ser velo de luna,
lirios convertidos en estrella,
colas de cometas cándidos...

Desde entonces las horas bailan
su compás de risa.
Mis manos tejen sueños amarillos
a la orilla de la tarde
y escribo versos de pisadas breves
para que el tiempo no pase
y el momento sea eterno.


M. Eugenia Miranda
20 de Febrero, 2009.



miércoles, marzo 19, 2008

MEDIANOCHE


Otra vez te pienso, mi silencio.
A través de la ventana
caminas mi noche de estrellas
Y la palabra yace quieta, en mi boca

Es entonces, que te invoco, te llamo
Te ansío, te palpo
En cada una de mis horas
En mis pensamientos mudos
Que navegan descalzos tu piel.

En esta hora, te aguardo
Espero tus alas blancas
Tus caricias de espuma
El albo manto que me acuna
En el mar salobre de esta noche.

Eres el agua que me cubre de centellantes luces
De sonidos escritos en la bruma
La hoja que trenza mis cabellos
El aire que silba entre mis manos
cántaros cubiertos de rocío...
y es que tú me has hecho vida
amor, ráfaga, beso húmedo, caricia de sol
has abierto mis caminos solitarios
y mi alma se llena de semillas
Desde que te sé,
No existen las distancias
Ni la ruta es interminable
Se vuelve suave el camino,
para recorrer tus pasos...

M. Eugenia Miranda L.






martes, febrero 19, 2008

PARANÁ...GUAZÚ.


Caminé tus aguas ,Paraná
me entregaste tu olor a añoranza
y mis pies húmedos de sueños
anduvieron tu recodo inescrutable.
Guardaste el gris de mis noches de insomnio
yo, el vagar de astros en tu rostro plateado
la magia del respiro dulce
fue el concierto que encendió mi territorio.


Paraná...guazú...
tu nombre me sabe a distancia
a notas que surgen desnudas
en mi bolso de caminar nocturno.
Palmo a palmo canté tu superficie
con mis letras tenues de luciérnaga
en tu infinito olor a tristeza
retuviste mi perfume amanecido...

Nos amamos esa noche, Paraná
como se aman el crepúsculo y el alba
mi piel besó tu oscuro manto
frío de estrellas, de potro adormecido.

Fue una noche de cometas
de sonidos celestes
de sueños de esplendor incomprensible...
Revolví tu cabellera húmeda
penetraste mis velados secretos
y en el fragor del beso
creamos caminos a otros mundos...

Paraná...guazú...
despunta el día en su lento suspiro
fluye el agua en tu garganta suspendida
yo recorro los pasos del retorno...
M. Eugenia Miranda L.

lunes, diciembre 10, 2007

TANGO



Mi piel...
Fue bordada por tus bandoneones
En aquella noche de profundos versos
En calles de lodo amanecido...

Tango...
Déjame labrar el ritmo distante
De tus agonías
Tu pleno vivir de pasión arrabalera
Y cada andar moribundo
Vestido en la sangre de tu voz criolla

Déjame
Cruzar tu intensa orilla
Penetrar profundo en el sollozo rasgado,
Unir mi sangre a la luz de tu alborada...

Quiero sentir otra vez tu hechicero lamento
unir a èl mi propia queja
y juntos , como una sola nota,
alcanzar la cima de tu desvarío.

M. Eugenia Miranda


miércoles, noviembre 07, 2007

HASTA PRONTO...



Habrá algún día
En que mi barca solitaria
Surque otra vez tus aguas...
Hoy...el umbral da cabida a mis pasos
Y el viento lleva lejos mi voz anochecida...

Dejé sobre tu mesa mi pincel de colores
Mis palabras de soledad empedernida
pétalos de esperanza que aún guarda mi cuerpo
mis segundos con sabor a verso
todas las canciones de mis manos,
mariposas en constante movimiento.

Dejo para ti los besos que nacen
Del caudal interminable de mis noches
Y los sueños que se acumulan en mi armario.

Quise hacer brillar estrellas en tu caminar pausado
Pintar de sol tu mirar oscurecido
Llenar de amaneceres las horas que rompió el silencio
Pero se me acabaron los sonetos
En el camino se marchitaron las rosas
Y ya no queda agua en los estanques.

El tiempo gira,
el reloj marca su paso sobre mi piel de añoranza
El rocío se ha vuelto un largo llanto
Y la noche tibia
Trae aroma a despedida.


M. Eugenia Miranda

martes, septiembre 18, 2007

ADIOSES


Guardo en mi armario como hojas de otoño,
tantas despedidas...
Voces que fueron presencia
manos de largos silencios.
Palabras azules
en aromas de otros cantos...

A veces ...
intentan derribar las puertas
y el clamor del pasado se yergue , punzante.
Entonces, los contengo, invento nuevos verbos,
sueños de mágicas orillas y los adioses callan
sus lágrimas marchitas...

Otros, simplemente escapan por la ventana.
Van deshaciendo la noche
sembrando a su paso
luces de otros continentes, en el firmamento distante.

Despedidas de suspiros dorados
manantiales de aguas mansas...
Sólo una brisa,
y la página del tiempo las borra
como alas de pájaros perdidos
en algún recodo de mi historia.


M. Eugenia Miranda L.

sábado, julio 21, 2007

MORIR ES DOBLAR LA ESQUINA





Cuando mis párpados tomen
los caminos del sueño
y otro sol alumbre las tinieblas,
no pienses que me he ido...
sólo doblé la curva
que separa lo real
de lo imposible.

Estaré en cada instante
de tus horas.
En cada silencio,
entre murmullos,
seguiré tus canciones
siendo viento en tus manos.

Hay figuras que llevan al retorno
lugares más allá del pensamiento,
instantes que existen
sin estar anunciados
o momentos que fueron
tan solo distancias.

Cuando deje la envoltura
que ya has visto
y encuentres la luz
entre mis restos,
habré vuelto a mi casa
y ya no habrá despedidas.



M. Eugenia Miranda L.

MANUAL DE PROCEDIMIENTOS



Entre todos los manuales
del día a día,
intento unir mi voz
al rol de documentos

Cuánto papel inútil
si el palpitar del alma
sólo se escribe
en sollozos o risas
en gestos de amor
y manos extendidas

Los suspiros de escritorio,
el caminar del reloj,
pasos que no encierran
sino anhelos clandestinos
recodos que no tienen nombre,
frustración de estanterías...

Entre los procedimientos
no se enseña
cómo dirigir palabras a
los árboles
ni el camino incandescente
de los sueños,
ni el vivir
de almas errantes...

Vamos haciendo nuestros
los rincones oscuros
para llorar miserias.
Y esconder
en alguna carpeta,
a los ojos insensibles,
los deseos postergados.

Y así olvidamos
que hemos sonreído
ante el color diáfano del agua
o el halo tibio de la brisa.


Envejece nuestro cuerpo
entre instrucciones.
Entre el sabor del poder
y el brillo de nuevos expedientes.
Acumulamos paredes
Y construimos cárceles
para el desencanto.

Entonces,
en mi garganta
sólo queda
el grito desgarrado
de un manual de procedimientos.



María Eugenia Miranda L.

INTERMINABLE



Eres simplemente...interminable
tu mirada cubre lo imposible
el océano eterno en la membranza
los pasos sin retorno
y en las orillas perdidas
bullentes olas de playas venideras...

Interminable....en todos tus sentires.
Los dolores planetarios, cicatrices que dejó el tiempo
sobre tu piel de guerrero.
Infinito para todas las batallas
término y principio de círculos mágicos.
Pasajero etéreo en su barco de niebla,
andador meditabundo de galaxias


El silencio es tu itinerario
luz y sombra de todos tus caminos
recodo insondable en escondidos puertos
cuna tibia de tus noches insomnes.

Interminable...
en tus manos de poeta
en versos de imágenes antiguas
en estrofas dulces de pasión inacabable.
Árbol de troncos ancestrales
pincel creador de todas las esquinas...

Cuando tu camino deje mis horas
dando vida al sueño de otros días,
seguirás siendo a la distancia
simplemente...interminable.


M. Eugenia Miranda L.






MADRE TIERRA




Hoy,
introduzco mis raíces en tu tierra
en la humedad llovida de tus ramas
en las hojas hechas firmamento...

Se esfumaron las bocinas,
el sórdido gritar de los semáforos...
Sólo la placidez de tu mojado laberinto
envuelve mis horas,
en sentires encantados, en sueños de arroyos perdidos...

Eres la voz que llama mi esencia nativa,
el deslizar imperceptible de mi savia
entre el clamor de ritmos ancestrales.

Entonces,
Sumerjo mis manos en el aroma de hierba
el coro de quienes te viven,
en cada una de tus gotas aladas...

Y así,
vuelo libre entre tus brazos
buscando en los recodos caminos secretos
aromas recónditos ,
quimeras
encendidas de tibios hálitos

Navego lento el sabor de tu alborada,
la luz que incendia tus manantiales límpidos
y mi voz se tiñe de tu sangre
en canto de utópicos colores.

En tu grito agreste encontré mi territorio,
lo que siempre he sido
más allá del tiempo... y la distancia.
M. Eugenia Miranda L.











AZUL



Dime si es el mar que en su mecer continuo
trae la tibieza de tu piel hasta mis manos
Si es su humedad salobre la que recorre tu rostro
en todos sus miradas,
en la huella que quedó
al marcar tu paso en la existencia.

Dime si es el mar que se cuela en tu alma
tocando cada fibra ,
cada lágrima,
cada sonrisa...
Y deja su sabor antiguo en tu garganta.

Azul...
en su voz infinita, en su fuerza siempre creciente
en su paso voluptuoso
que deja pisadas en tu arena.
Quien te lleva a paraísos donde no existe el tiempo
ni está escrito el retorno.

Es allí, superficie estrellada
donde los pensamientos se diluyen formando otras esquinas,
lugares de ensueño para viajeros solitarios,
seres de almas perdidas.
que no tienen paraderos ni lechos de descanso.

Azul...
en sus brazos se arrullan las tormentas
encuentran nido mis lágrimas
reposan ensoñaciones...

M. Eugenia Miranda L.






BESOS







Encontré tus besos sobre las hojas de otoño
Llegaron a mí como pájaros
Alimentando los balcones del sueño...
Filtrándose, como halos de luz
En mi ventana...

Van dejando en mis días su soledad salobre
El inquieto parpadear de las luciérnagas
Y ese ademán tibio de albas nuevas.

En ellos, bebí tu alma absorta
La herida misteriosa de tus noches
El dolor escrito en la memoria
De arenas pretéritas...


Me cautiva su poder adormecido
el susurro entre sombras,
promesa de tesoros ocultos
Y la fina piel de la añoranza...
Son fin y principio,
un momento sublime en el rastro de mis pasos
El rumor que nace en tu río huracanado
Y se diluye de pronto en otras estaciones
playas doradas y sentires de cristal.






M. Eugenia Miranda L.

viernes, diciembre 09, 2005

DE AMORES Y EXISTENCIAS.

Sobre: "DE AMORES Y EXISTENCIAS"


Es un poemario marcado por un intenso y apasionado contenido romántico. Una poesía que trabaja con el amor, ese tópico de todos los tiempos, pero que nunca deja de estar vigente, y lo hace con profundidad, por que escarba en esos lugares íntimos del ser humano, en esas zonas donde no sólo el amor se da como algo positivo, sino que también emerge la soledad, el silencio y la tristeza. La voz de la hablante adquiere una inquietante naturalidad en los momentos en que se da cuenta de esas contradicciones que se desprenden de este sentimiento, vale decir,un gesto de satisfacción al lado de una experiencia desafortunada.

Mago Editores, 2005.