LLAMADA...

Espero tu aliento herido,
el placer guardado entre las sábanas
y repaso palmo a palmo
la canción de tu piel…
Y es que naciste para amarme
para penetrar en mi humedad salobre
en mi ser de sabiduría soñolienta
en mis horas de crepúsculo escondido…
Naciste para darme de beber
del manantial de tu boca triste,
de tus ojos de sueños dormidos,
de tus manos de sapiencia perenne…
Y cuento las horas nocturnas
con mi reloj de espera
A ver si te cuelas en la grieta de un sueño
o violas mi añoranza
y penetras mi descanso
Mis manos, en el inicio estelar
cruzan tu piel de viajero nocturno
y gime tu cabello entre mis dedos
y ríe tu tristeza adormecida
Vuela…. hasta dormir en mis brazos,
no hay distancia que se oponga
al llamado impaciente de mi cuerpo
…………..
M. Eugenia Miranda
Noviembre, 2009


















